Una corredera automática es la puerta corredera de interior que ya conoces, con lo único que le faltaba: el automatismo. Se abre cuando la necesitas y se cierra cuando has pasado, sin que tengas que pensar en ello.
Los sistemas automáticos residenciales de KLEIN la llevan a casa: la abres con una presión leve en el canto o desde el móvil, se cierra sola y, con un sensor opcional, se abre cuando llegas.
No hay mecanismos a la vista ni elementos añadidos sobre la puerta: desde fuera es una corredera KLEIN como cualquier otra. Push & Go y la App KLEIN vienen de serie; sensores, pulsador y mando a distancia se añaden cuando quieras.
La categoría empieza con un sistema: VERSA. Un mismo perfil mueve una hoja de madera, de vidrio o con marco, y se instala a pared, a techo o entre tabiques, sin rehacer el hueco. Se enchufa a una toma normal y se autoajusta sola.
De serie · App KLEIN. Incluida con cada VERSA, sin coste ni cuotas. Bluetooth, iOS y Android.
Opcional · Sensor de techo. La puerta se abre cuando llegas y se cierra cuando pasas. Cada estancia conserva su intimidad y su temperatura.
Opcional · Modo baño con cerrojo. Mientras está ocupado, la hoja queda bloqueada: no se abre por un empujón ni por una corriente de aire.
En marcha no llega a 50 dB: entras y sales sin despertar a nadie. Se detiene ante cualquier obstáculo, sin golpes. Y si falla la corriente, se mueve como una corredera normal: nunca te quedas bloqueado.